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Heartbleed: Un corazón sangrante

abril 11, 2014, 18:22:51 Deja un comentario

Chisme que vale la pena tomar en cuenta

Si usas Facebook, Twitter, correo electrónico, portales bancarios o -en general-, cualquier sitio protegido por contraseña -regularmente aquellos que comienzan por https://-, te conviene saber que se está notificando en la Web sobre una vulnerabilidad recien descubierta en la librería OpenSSL que muchos sitios a lo largo del globo -https, insisto- utilizan.

Para decirlo lo más simple posible, cuando un sitio o aplicación Web te pide tu nombre de usuario o contraseña, o cuando pagas con tarjeta de crédito o débito a través de la Internet, se utiliza -normalmente- OpenSSL para cifrar estos datos antes de transmitirlos a través de la Web.

Cifrar significa convertir algo legible en una sucesión de símbolos completamente ilegibles; por ejemplo, supon que tu contraseña es “password” -una contraseña bastante común por cierto-, una vez que la cifras podría quedar como “Ea987H(y%$kj/asd&uew2234”.

Así, si un hacker interceptara la comunicación entre dos computadoras remotas y captara una transmisión que incluyese el nombre del usuario y una contraseña, si estos van cifrados, el hacker tendría que intentar decifrarlos para que, una vez que lo haya hecho sea capaz de vulnerar el sistema.

En nuestro país, debido a la legislación fiscal vigente, los contribuyentes estamos obligados a emitir facturas electrónicas, las cuales deben incorporar un sello que comunmente es generado a través de OpenSSL.

Lo anterior es simplemente por plantear un panorama que te puedas dar una idea de las dimensiones de esta vulnerabilidad. Prácticamente, si usas un sitio o aplicación Web que te pida nombre de usuario y contraseña para ingresar, o pagas con tarjetas de crédito o débito por Internet, tus datos podrían estar expuestos.

Nota por favor que indiqué una posibilidad. No aseguré que así fuese en realidad. Si utilizas portales bancarios para revisar tus estados de cuenta o realizar transacciones financieras, lo más probable es que utilices un dispositivo llamado NetKey, que genera una clave aleatoria que sirve como refuerzo a las credenciales comunes, como lo son el nombre del usuario y la contraseña, así que puedes confiar en que -al menos-, este tipo de aplicación se mantiene segura.

La vulnerabilidad detectada en la librería OpenSSL se originó en la víspera de año nuevo de 2012, cuando uno de los programadores de OpenSSL incorporó al software una prestación para evitar tener que identificarse cada vez se enviaba nueva información entre dos computadoras remotas. Básicamente lo que hizo fue implementar el envío de una señal cada cierto tiempo para que las computadoras reconocieran que la conexión sigue activa. Cada vez que se envía esta señal, se transmiten también datos aleatorios y en esto consiste la vulnerabilidad. Entre los datos que se intercambian, podrían incluirse nombres de usuarios y contraseñas sin cifrar, vaciados desde el contenido de la memoria.

Se cree que existe una posibilidad -fuerte-, de que los hackers aún no hayan tomado ventaja de esta vulnerabilidad, dado que no se tiene registro de actividades de este tipo a la fecha.

Sin embargo, un hacker que se respete -para empezar-, jamás se reconocería a sí mismo como hacker y -en segundo lugar-, todo hacker que se precie de serlo sabe cómo eliminar todo rastro de su intrusión en los sistemas que vulnera.

Además, con o sin esta vulnerabilidad, existen miles de maneras de hackear un sistema -y muchas son exitosas porque la mayoría de los usuarios son negligentes en lo relativo a su privacidad-.

Como usuario -digamos de facebook-, en realidad no hay mucho que puedas hacer, ya que el problema está en los servidores. Sin embargo, lo que si podrías hacer es:

1. Pregunta al proveedor de un servicio que requiera autenticación, que sea vital para tí, qué medidas han adoptado para garantizar que no son vulnerables a este error -conocido como Heartbleed-.

2. Modifica tus contraseñas de todos aquellos servicios que sean vitales para tí.

3. Asegúrate de que utilizas contraseñas distintas en cada servicio que uses.

4. Trata de utilizar contraseñas seguras. Una contraseña se considera segura si incluye letras (mayúsculas y minúsculas), números y símbolos, si tiene más de 8 caracteres, si no hace referencia a algo personal (fecha de cumpleaños o aniversario, nombre de tu pareja, hijos, mascotas, eventos importantes en tu vida, etc.) y si no contiene sucesiones o patrones fácilmente identificables (AbCd…, QWERTY, abc123, por mencionar algunas).

5. Actualiza tu contraseña periódicamente, utilizando la misma por espacios no superiores a 3 meses.

6. No compartas este tipo de información. La confianza no siempre es buena consejera y…

7. Por favor, por lo que más quieras, no caigas en el supuesto de que en tu computadora sólo tienes contenido sin interés, ni pienses que por registrarte en un sitio con datos falsos, eso te mantiene protegido. Nadie es anónimo en la Internet. Por si no lo sabes, existe el robo de identidad, con lo que un hacker puede identificarse como si fueras tú para realizar en tu nombre actividades delictuosas. Cualquier hacker puede colectar información muy valiosa de lo que publicas en Facebook. Lamentablemente, hay muchas personas que utilizan Facebook como si fuera un diario personal, una agenda o, peor aún, un albúm de fotografías familiares. POR FAVOR, toma consciencia de que puedes ser uno de esos usuarios que son una mina de oro para los hackers. No subestimes el valor de la información que publicas porque, por inocua que A TI te parezca, puede servir como la pieza de un rompecabezas para un hacker muy motivado.

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Marketing Multinivel: ¿es bueno?

enero 4, 2014, 14:40:29 Deja un comentario

¿Cómo funciona en realidad el Multinivel?

¿Cuáles son las diferencias entre los esquemas piramidales tipo Ponzi y las estrategias de mercadeo multinivel? En este artículo destacaremos estas diferencias y mostraremos cómo -el que una empresa tenga un marketing estrategico orientado a multinivel-, no le convierte necesariamente en una estafa. Veremos cómo estas concepciones sobre el mercadeo multinivel surgen de una pobre comprensión sobre cómo funciona el multinivel.

Marketing Multinivel

Cuando se habla de mercadeo multinivel, mucha gente tiende a suponer que se trata de algo maligno.

En los 1920’s, Carlo Ponzi, un inmigrante italilano, convenció a sus amigos para financiar la compra de cupones de respuesta internacional de correos, ya que descubrió que estos se podían vender más caro en los Estados Unidos que en el extranjero, con lo que presumía una gran rentabilidad al negociar con estos. Pronto, mucha gente estaba participando del negocio con tal de no dejar pasar la oportunidad de obtener rendimientos del 50% en 45 días.

Sobra decir lo que pasó después. A sus primeros inversores les pagó lo prometido con el dinero que ingresaban los inversionistas más recientes y continuó financiándose de esta manera para cubrir sus compromisos hasta que la burbuja estalló.

A partir de entonces, se conoce a esta estafa como el esquema Ponzi o sistema piramidal. Más recientemente, en 2008, vimos estallar otra burbuja de este tipo, esta vez perpretada por Bernard Madoff, quien fue sentenciado a 150 años de prisión en 2009.

Debido a este tipo de estafas, hoy en día la gente suele tener desconfianza cuando se habla de la mercadotecnia multinivel. Se presume -muchas veces sin fundamento-, que la gente queda enganchada en este tipo de estrategia de marketing y -una vez que ya no se puede sostener-, las personas involucradas terminarán perdiéndolo todo y, aunque en realidad si han existido casos de este tipo, lo que diferencia al multinivel del esquema Ponzi es la sustentabilidad de los rendimientos ofrecidos.

Verá: en un esquema Ponzi la realidad es que no hay sustento. No lo hay porque no existe un bien tangible o intangible que soporte la continuidad del sistema. Lo único que hay son sólo promesas.

Por el contrario, en una estrategia multinivel -respaldada por un verdadero producto o servicio-, existe ese producto o servicio que da garantía de continuidad al negocio y las ganancias que estos sistemas ofrecen quedan respaldadas por dichos productos y servicios.

Aún así, no deja de llamar la antención las increíbles ganancias que estos sistemas ofrecen, pero esto se consigue no sólo a través de la venta de productos y servicios, sino también al formar una cadena de afiliados que ayudan a incrementar este proceso de ventas.

Multinivel

Usualmente, la gente tiende a pensar que un multinivel tiene una estructura piramidal.

Debido a este esquema de funcionamiento, la gente supone que un multinivel tiene una estructura piramidal, lo cual es cierto si se considera la manera en que fluyen las ganancias entre los miembros de la estructura. Pero ¿qué empresa no tiene una estrcutura piramidal? Revise el organigrama de la mayoría de las empresas y lo que encontrará es exactamente lo mismo. Lo que diferencia a una empresa convencional y una empresa multinivel, es que la compensación en empresas convencionales tiende a beneficiar a quienes se encuentran en la parte superior de la pirámide, mientras sacrifica a quienes soportan toda esta estructura en sus bases -en otras palabras, gana más quien menos hace y aquellos que realizan el trabajo arduo, son los que ostentan los menores ingresos-; mientras tanto, las compensaciones en las empresas multinivel tienden a mejorar con el tiempo.

Compensaciones dentro de un multinivel

Los afiliados en un multinivel se ayudan unos a otros para impulsar el crecimiento individual.

Esto ocurre así, porque el crecimiento de cada persona que integra el multinivel se consigue con el apoyo de los demás. Para crecer dentro de un multinivel, una persona debe motivar a otros a participar del esquema y -de esta forma-, esta persona empieza a obtener mejores compensaciones. Como a esta persona le interesa obtener cada vez mejores compensaciones, tiene que compartir sus conocimientos y aconsejar a quienes se encuentran en el nivel siguiente, de manera que estas personas puedan mejorar sus compensaciones también. Es decir, es un sistema diseñado para impulsar el crecimiento de todos sus integrantes, gracias al apoyo de cada uno de ellos.

Quizá el aspecto más desalentador de un multinivel, es que el crecimiento sólo se produce a través de las ventas y no me refiero explícitamente a la venta de los productos y servicios que ofrece el multinivel, sino también a la oferta que se extiende a nuevos miembros para formar parte del sistema. Recuerde: si bien obtendrá ingresos por las comisiones que le generen la venta de productos y servicios, los mayores ingresos los obtendrá por recomendar el multinivel a otros e invitarles a unirse.

Conozco mucha gente que detesta las ventas. Lo peor es que conozco a mercadólogos que odian las ventas. La realidad es que las ventas son el mejor trabajo que alguien pueda tener, pues a través de ellas uno puede tener ingresos que ningún otro trabajo podría ofrecerle.

Quizá el principal obstáculo que pone la gente, es que no sabe vender, ¿y si le dijera que vende cada momento de su vida?

Suponer que la venta se reduce a un intercambio de un bien por dinero, convierte a esta en una definición más bien prosaica. Cuando uno vende se produce un intercambio de ideas, se negocian las condiciones de cada parte y se sella el trato con un acuerdo. Vender es mucho más que obtener el dinero del comprador; es generar confianza en él para lograr que nos vuelva a comprar. Es conocer sus inquietudes y estar dispuesto a ofrecerle alternativas; es ofrecer soluciones y asegurarse de que funcionan.

Todos vendemos todos los días, cuando convencemos a nuestros hijos que se levanten para ir a la escuela, cuando la esposa intenta convencer a su marido de que la lleve a cenar fuera, cuando el marido intenta convencer a su esposa de la necesidad de ahorrar. Todos estos son intercambios de ideas en los que se busca llegar a un acuerdo mediante la negociación.

Si usted ya vende todos los días, ¿a qué le tiene miedo entonces? Esto tiene que ver con otro tema que plantearé en mi siguiente artículo, pero le adelanto que se reduce a preservar su propia zona de confort.

Manuel Manrique

Los números de 2013

diciembre 31, 2013, 1:56:51 Deja un comentario

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 22.000 veces en 2013. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 8 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Cómo poner una tienda online

diciembre 29, 2013, 4:46:42 Deja un comentario

Cómo poner una tienda online

Una tienda online acerca los productos a los clientes y permite a los vendedores ampliar sus territorios.

¿Qué es una tienda online?

Desde que la Internet se hizo accesible al público en general, hemos visto toda clase de sitios cuya función principal es la de vender toda clase de artículos.

Al principio, la gente desconfiaba de este tipo de sitios web pues suponía que no era muy seguro comprar en línea. Después, llegaron toda clase de sitios alternativos que ofrecen un sistema de pagos seguro, que protege al comprador al mismo tiempo que facilita el cobro por las ventas al vendedor.

La ventaja de una tienda online es que facilita al comprador la adquisición de toda clase de productos, muchos de los cuáles ni siquiera están disponibles en su localidad o son difíciles de conseguir. Admitámoslo, es mucho más cómodo comprar en línea que visitar los almacenes, pasar horas buscando lo que nos interesa, hacer filas para realizar la compra o, peor aún, esperar a que un representante se acerque a averiguar qué necesitamos.

Por otro lado, para el vendedor también representa muchas ventajas; la primera de ellas es que puede alcanzar un mercado mucho más amplio y tiene la posibilidad de que se conozcan mucho más allá de su local, los productos y servicios que puede ofrecer.

En los años noventas se reventó la burbuja de las punto com. Esto ocurrió porque de la nada, de pronto aparecieron toda clase de sitios que ofrecían productos de todo tipo. La gente invertía grandes sumas de dinero creando estos sitios y -al revisar sus ventas-, era común encontrar ganancias ridiculamente bajas, por lo que este tipo de compañías representaban un valor real muy lejano al que proponían sus planes de negocios. En parte, esto ocurrió así debido a la desconfianza que imperaba en el mercado a realizar pagos electrónicamente a través de un sitio web. Hoy en día, hay muchos sitios especializados en procesar pagos electrónicos que ofrecen una protección en ambos sentidos y que garantizan que las transacciones se efectúan de manera honrada.

¿Se requieren conocimientos especializados para poner una tienda online?

En el aspecto creativo, actualmente existe una muy amplia gama de herramientas que pueden ser utilizadas para construir una tienda online. Es obvio que aspectos tales como el diseño gráfico, la implementación de prestaciones en el sitio y la mercadotecnia pueden requerir la participación de especialistas, pero también es cierto que existen herramientas disponibles que simplifican el proceso en gran medida. Incluso, hay applicaciones para web que cumplen esa función puntual e -incluso-, muchas de ellas están disponibles de manera gratuita.

¿Es necesario tener inventario para operar la tienda virtual?

Aunque le parezca insólito, la respuesta es no. De hecho, hay mucha gente vendiendo productos que nunca ven físicamente. No se espante, los productos llegan a los clientes a pesar de que el vendedor nunca los haya visto en persona.

Se preguntará cómo es esto posible y la respuesta es que muchos son revendedores. Es decir, se ponen en contacto con proveedores de los artículos y acuerdan con ellos realizar compras continuamente a cambio de algún beneficio, como descuentos tanto en el precio como en el envío. Incluso, pueden negociar que el envío sea gratis.

Funciona así: el vendedor publica un anuncio en un sitio especializado en la compra y venta online, el cliente ve el anuncio y decide comprar, así que compra y paga al vendedor, quien entonces hace un pedido con su proveedor y le pasa los datos del cliente para que este -el proveedor-, envíe la mercancía.

Para hacer esto es necesario encontrar proveedores confiables y normalmente, uno debe comprar primero allí para evaluar qué tan confiable es ese proveedor. Una vez que uno está conforme con el resultado, entonces comienza a publicar en sitios especializados en la compra y venta online.

Utilizar un sitio especializado en la compra y venta online es útil, pues normalmente estos sitios están ya posicionados, mucha genta sabe que existen y entran en ellos a buscar productos. Los principales inconvenientes son que estos sitios suelen cobrar por colocar anuncios y por realizar las ventas, además que suelen poner restricciones -muchas veces ridículas-, que dificultan anunciar productos que el sitio no considera apropiados y lo peor es que en muchas ocasiones, eliminan anuncios de tales productos alegando que el producto no está permitido cuando ni siquiera conocen las características de dicho producto.

No obstante lo anterior, son una buena alternativa para empezar. Una alternativa bastante competida, vale la pena mencionar.

Lo que se recomienda a los vendedores neófitos, es que reinviertan sus primeras ganancias para asegurar un respaldo financiero. Con el paso del tiempo, pueden ordenar lotes grandes de los productos que consideran tienen mayores posibilidades de ser vendidos y conseguir excelentes descuentos en el envío de los productos y -quiza-, el envío gratuito.

Así pueden tener existencia de estos productos y asegurar la continuidad de sus operaciones incluso si el proveedor no tiene inventario.

Para enviar el producto al cliente -cuando uno está comenzando-, lo recomendable es pedirle al proveedor que lo envíe directamente al cliente. Cuando uno ya tiene la posibilidad de tener un inventario, conviene adquirir un lote de guías prepagadas con la compañía de mensajería que le parezca mejor y conseguir de esta manera costos de envío más reducidos.

Ahora bien, también es posible vender artículos digitales, tales como e-Books o cursos. La gran ventaja de estos productos sobre los productos tangibles es que pueden enviarse por correo electrónico o sitios para su descarga.

Si decide vender productos tangibles, asegúrese de que su precio incluya: el precio del proveedor, el costo del envío, la comisión del sitio de compra y venta online y -por supuesto-, su utilidad.

Y… ¿si quiero poner mi propia tienda online?

Esta es otra manera de hacerlo. De hecho, es la manera en que lo recomiendo. Sin embargo, debe estar al tanto de que posiblemente tenga que hacer cosas como hospedar su sitio en la web, crear el sitio, hacer su propia mercadotecnia, etc.

Para poner su propia tienda online necesita tener un nombre que le distinga en la web y un espacio para alojar su tienda virtual.

El nombre es el nombre de dominio y este se consigue a través de cualquier proveedor de hospedaje de dominio, pero es mejor tramitarlo directamente con NIC. La razón para ello es que si bien, el proveedor de hospedaje seguramente se lo ofrecerá gratis, normalmente ellos se aseguran de que no pueda cambiarles por otro proveedor y esto lo hacen reservando uno de los datos requeridos para ellos, dejando el resto de los datos a su nombre. De esta manera, si -con el tiempo-, usted desea contratar a otro proveedor, tendrá que transferir su dominio, lo que puede resultar muy engorroso. Al hacer el registro con NIC directamente, usted se asegura de que el dominio queda completamente a su nombre y no tendrá problemas para cambiar de proveedor de hosting cuando usted lo requiera. El registro de dominios se paga anualmente.

El hospedaje de dominio consiste en asegurar un espacio en el disco duro de un servidor web en el que guardará el código y demás material de su sitio web. Este se paga mensualmente y existe una diversidad de planes.

Existen proveedores de hospedaje que ofrecen paquetes gratuitos. Desconfíe de ellos. Aunque el plan le ofrezca características ilimitadas, puede usted confiar en que siempre existen límites y en lo paquetes gratuitos, los límites suelen ser mucho más restrictivos.

Tal vez se pregunte usted porqué y es una excelente pregunta. Normalmente -incluso pagando-, la gente contrata servicio de hospedaje en servidores compartidos. Los servicios de hospedaje gratuitos van a servidores compartidos y cuando usted decide contratar un servicio de hospedaje pagando una mensualidad, estos servidores compartidos son más económicos.

Sin embargo, el que un servidor sea compartido significa que ese mismo servidor puede dar servicios a cientos o miles de otros usuarios; es decir, compartira el espacio del servidor con cientos o miles de otros sitios.  Aunque le ofrezca una tasa de transferencia ilimitada y espacio de almacenamiento ilimitado, la verdad es que los está compartiendo con muchas otras personas que alojan sus sitios en el mismo servidor que usted. El efecto es que -cuando se alcanza un cierto número de conexiones a su sitio, es decir, cuando entran alguna cantidad de visitantes a su página web-, su sitio se ralentiza o se colapsa.

Si usted quiere tener un servicio ininterrumpido, su mejor alternativa es un servidor dedicado, pero la mensualidad de uno de estos suele alcanzar diez veces el precio del de un servidor compartido. Sin embargo, aparte de que tiene todo el servidor para usted solo, cuando se contrata un servicio de hospedaje en un servidor dedicado, es común que le ofrezcan una cuenta de revendedor, con lo cual usted puede revender el hospedaje y rentabilizar su inversión.

Naturalmente, también podría montar usted su propio servidor web, pero la inversión es cuantiosa y debe asegurar la continuidad del servicio.

Una vez que cuenta con un servidor y un nombre de dominio, lo siguiente es la creación de su sitio web y -para ello-, tiene que pensar en el diseño gráfico, la programación de la aplicación web y la mercadotecnia.

Afortunadamente para usted, cuando adquiere un paquete de hospedaje, es bastante común que le ofrezcan software que le simplifican el diseño gráfico y la programación del sitio. Se trata de software de código abierto que -además- es gratuito y ya viene incluido con su paquete de hospedaje.

Existen generadores de sitios web que incorporan muchas plantillas prediseñadas que puede utilizar y modificar de acuerdo a sus necesidades y, para aplicaciones más especializadas -como lo es una tienda online-, existen aplicaciones robustas que sólo tiene que configurar. Si usted no se siente cómodo haciéndolo, puede pedir al representante de soporte técnico de su proveedor que le ayude.

Sin embargo, la mercadotecnia si le tocará a usted y esto puede resultar un poco intimidante.

¿Cómo promuevo mi tienda online?

Quizá la parte más importante de todo este proceso es lograr que otras personas conozcan su sitio y entren a él. Más aún, es imprescindible asegurar una cuota de ventas.

La promoción -o posicionamiento- de un sitio, consiste en darlo a conocer a través de la Internet, de manera que se genere una masa crítica de personas que lo conozcan y eventualmente lo visiten con el propósito de navegar por el sitio y -de ser posible-, que compren algo allí.

Es una actividad de caracter social, muy parecida a la publicidad de boca en boca. El objetivo principal no es vender, sino dar a conocer el sitio. Cuando alguna empresa coloca un anuncio en una red social, no espera que la gente entre a comprar su producto, sino que recuerde que la empresa existe y, cuando la persona sienta la necesidad de adquirir ese producto, recuerde que la empresa existe y puede adquirirlo alli. Es exactamente la manera en que funcionan los comerciales en la radio o en la televisión.

Para atraer a la gente a su tienda online, quizá deba estar consciente de que antes de vender, debe dar a conocer. No debe intentar vender algo a la primera. Debe construir un lazo de confianza con su comprador potencial, darle a conocer una oferta inicial,  permitir que esta persona lo evalue y posiblemente decida no comprar su producto. Sin embargo, puede pedirle a esta persona que se registre en su sitio y solicitar su permiso para enviarle publicidad eventualmente, de manera que en algún momento terminará comprándole.

¿Le parece algo lento? Lo es. Como cualquier negocio, una tienda online puede tomar algún tiempo en despegar. Por eso, es muy importante que tenga paciencia, pero -por sobre todo- perseverancia. Recuerde que Roma no se construyó en un día… ¡Pero se construyó!

¿Le gustaría poner su tienda online?

¿Que le parece si le ofrezco la posibilidad de crear su propia tienda online de una manera TOTALMENTE GRATUITA justo ahora?

No estoy bromeando. Mi oferta es completamente genuina.

Si está interesado, usted podrá crear su propia tienda virtual sin pagar un sólo centavo y de una manera tan sencilla, que en unas pocas horas tendrá su tienda online totalmente operativa y funcionando. Contará con cinco productos preseleccionados para empezar, aunque podrá encontrar cientos de otros productos que puede incluir en su propia tienda y tendrá acceso a toda una serie de recursos muy valiosos que le darán la oportunidad de emprender otros negocios, conocer mucho más sobre la mercadotecnia por Internet y contará además con una multitud de herramientas para promover su negocio.

Por si fuera poco, no sólo tendrá usted su propia tienda online, sino que -además-, podrá invitar a otros a crear sus propias tiendas online y usted recibirá comisiones por cada persona que se registre por su referencia.

Para hacerlo, visite mi tienda online y entérese por usted mismo de en qué consiste mi oferta. Conozca cómo cobrará por la venta de productos y por referir a terceros y vea los videos que le explicarán paso a paso lo que tiene que hacer para echar a andar su propia tienda online.

No se preocupe, no necesita tener conocimientos técnicos especializados. En realidad, el proceso es tan sencillo, que hasta un niño puede hacerlo. Además, usted no pagará un centavo en ningún momento.

Así que… ¿qué está esperando? ¡CREE SU TIENDA ONLINE AHORA MISMO!

La ley de la atracción: mitología y realidad

diciembre 26, 2013, 14:16:57 Deja un comentario

Tengo un secreto bochornoso que compartir esta ocasión: en el último par de semanas he estado viendo toda clase de vídeos sobre la Ley de la Atracción, he escuchado diversos audiolibros e -incluso-, he leído sobre el tema también.

A decir verdad, no creo que haberlo hecho sea bochornoso, aunque quizá haya personas a quienes les parezca bochornosa la idea de confesar algo como esto.

Algunos años atrás, hubo un conductor de televisión muy famoso que se burló abiertamente de este tipo de temática en uno de sus programas y no faltará quien tenga esa misma postura.

No obstante, si es tan cuestionable la existencia de temáticas para el desarrollo personal, ¿por qué todos los días se venden millones de libros con este preciso enfoque? ¿cómo es que autores como Deepak Chopra se han hecho mundialmente conocidos gracias a un trabajo que para muchos es inconfesable? ¿cuál es la razón por la que la mayoría de los gerentes de recursos humanos de las empresas hablen del desarrollo personal en los cursos de capacitación que ofrecen a la plantilla de personal?

No. No considero bochornoso estar interesado en el tema, ni creo que sea algo de qué avergonzarse el admitir públicamente que es así, ya que ser partidario de esta temática no me quita objetividad y este es precisamente el propósito de este artículo.

Verá, si he de enunciar de manera concreta la diferencia entre lo que tengo que decir sobre este tema y lo que diría cualquier gurú de El Secreto y la Ley de la Atracción, la divergencia más importante que señalaría sería la objetividad.

Conforme desarrolle el tema, el lector podrá comprobar por sí mismo que, mientras que yo intento darle una explicación razonable, que el lector pueda comprender ya que se explica como resultado de una serie de eventos producidos naturalmente y que, por tanto, es capaz de reproducir por sí mismo, uno de esos gurús del desarrollo personal le daría un enfoque filosófico, casi místico y dejaría al lector en el mismo tipo de oscuridad intelectual en que se encontraba antes de comenzar a leer.

Para el desarrollo de este artículo, enumeraré una serie de preguntas comunes y daré respuesta a las misma explicando si se trata de un mito o de una realidad.

Sin mayor preámbulo, comencemos:

1. ¿Es verdad que una élite de personas han estado al tanto de la Ley de la Atracción, la han usado a su favor y están interesadas en que El Secreto no se divulgue?

Verdad y Mito a la vez. Es verdad que históricamente han existido personas -digamos selectas-, que han conocido el secreto. No por su afiliación a una especie de logia que conspira contra el resto de la humanidad, sino porque el secreto ha formado parte de sus talentos naturales desde siempre.

Hoy en día, hay millones de personas que simplemente tienen el don, aunque tal vez no sepan específicamente que están haciendo uso del secreto o -quizá-, ni siquiera sepan que tal cosa exista. Incluso, muchos de ellos -que si se han enterado sobre la Ley de la Atracción-, quizá piensen que se trata de alguna especie de broma y sonrían escépticos cuando escuchan a alguien mencionar el tema.

Me atrevo a ir más allá y asegurarle que todos lo usamos diariamente -a cada instante-, a pesar de que los resultados obtenidos no son el tipo de resultados que se supone que el uso del secreto debería arrojarnos.

2. Pero… ¿existe o no una conspiración elaborada?

Mito. Quizá así sea, pero me temo que los únicos conspiradores son -en todo caso-, los editores y autores que no hacen otra cosa que recurrir a la mercadotecnia para vender un curso sobre El Secreto y la Ley de la Atracción.

Yo quisiera preguntar al lector: ¿se puede llamar secreto a algo que forma parte del sentido común?

Seamos honestos. A lo largo de toda nuestra vida, hemos escuchado toda clase de frases motivadoras, hemos presenciado eventos en los que el coraje humano vence todas las adversidades, hemos asistido al estreno de películas que destacan la consecución del éxito y el alcance de la gloria. Nosotros mismos hemos tenido nuestros pequeños o grandes logros.

Todos sabemos que con el empeño suficiente podemos conseguir lo que sea. El único problema es que no hemos sido educados para convertirnos en personas exitosas y -muchos-, ni siquiera hemos nacido con ese talento naturalmente.

Las personas más brillantes de la historia humana lo han sabido, no por ser miembros de una secta mística y oscura, sino porque nacieron con el talento y lo aplicaron. Es como el tipo feo y odioso que a pesar de sus evidentes limitaciones tiene mucho éxito conquistando mujeres. No se trata del aspecto, ni del tamaño de la cuenta bancaria. Se trata del encanto personal.

3. ¿Es verdad que uno pide sus deseos al universo y este simplemente le responde otorgándoselos?

Verdad. Absolutamente. Pero no se trata de un fenómeno sobrenatural, como los gurús del éxito proponen. Es algo mucho más banal y puede explicarse razonablemente.

Piense usted en el deseo más apreciado que tenga. ¿En verdad considera que su deseo es secreto?

Existe algo que se llama programación neurolingüística que -entre otras cosas-, habla sobre el lenguaje no verbal. En realidad, es posible saber cuando alguien oculta algo o está mintiendo, porque su propio cuerpo le delata. Se desencadenan una serie de reacciones naturales -que son inevitables, pues se trata de una respuesta fisiológica ante los estímulos del mundo que nos rodea-, que nos ponen automáticamente en evidencia.

Así que, puede que usted no haya hablado con nadie sobre ese asunto que tanto le interesa, pero sus reacciones físicas le delatan así que no, no se entusiasme demasiado con la idea de que nadie conoce sus deseos más íntimos.

¿Por qué inicié con esta explicación para responder a la pregunta? Porque todo lo que ocurre en nuestra pequeña historia personal, es una serie de eventos relacionados con quiénes somos, lo que amamos, lo que deseamos. Se llama personalidad y es algo que nos define como individuos. La persona amada, el trabajo de nuestros sueños, esa hermosa casa o el poderoso automóvil, todos ellos son el producto de quiénes somos.

Nos proyectamos hacia el resto de la realidad. A eso se refiere el punto de enviar nuestros deseos al universo. Aunque no sea esa nuestra intención, nuestra personalidad nos delata ante el universo -o nuestro entorno-.

Cada simple circunstancia que se presenta en nuestra vida es sólo un reflejo de nuestra propia personalidad.

4. ¿Da el universo respuesta a nuestros deseos?

Verdad. Cada simple instante. A cada momento. Como ya he mencionado, todas las circunstancias que nos rodean son mero producto de nuestra propia personalidad. Todo cuanto ocurre en torno nuestro, no es más que el resultado de quiénes somos.

Por eso, los gurús de la Ley de la Atracción insisten en que todo aquello que pensamos, se cristaliza en nuestra realidad, sin importar si pensamos cosas buenas o cosas malas y afirman que el universo no distingue entre ambas, simplemente nos responde enviándonos aquello en lo que pensamos.

Piénselo con detenimiento. Si somos apáticos, lo que tenemos a nuestro alrededor es desidia, si somo tacaños, lo que nos rodea es miseria, si somos optimistas, tenemos éxito.

El éxito no se mide por el tamaño de nuestra cuenta bancaria. No se preocupe, no puede lesionarse por caerse de su cartera.

El éxito es la medida en que conseguimos todo aquello que nos proponemos. El bienestar financiero es sólo uno de los resultados y el hecho de que seamos exitosos, no necesariamente implica que nos vaya bien financieramente.

Podemos ser exitosos consiguiendo que las cosas ocurran y un desastre en cuanto a la administración de nuestras finanzas.

5. Está bien, está bien. ¿Se supone que sólo tengo que pedir y esperar a que el universo me lo traiga?

Verdad y Mito. El mito consiste en suponer que las cosas ocurren milagrosamente. No siempre es así.

La verdad es que sí, uno expresa su deseo, sí, uno debe esperar a que se cumpla y sí, uno debe evitar obsesionarse con el resultado, pero en el transcurso desde el momento en que expresamos nuestro deseo hasta su cumplimiento, uno realiza toda una serie de tareas preparativas, que no tienen otro propósito que el de allanar el camino.

Hace varios años yo deseaba viajar a los Estados Unidos. No era un secreto para nadie. Soñaba con ir a los Estados Unidos, me visualizaba a mi mismo en los Estados Unidos, me sentía feliz y agradecido… y mi deseo se cumplió con el paso del tiempo. Le tomó un par de años volverse realidad.

Lo que ocurrió es que siempre fui transparente con respecto a mi deseo. Todo aquel que me conocía, sabía que esa era una de mis metas. Para mi era evidente que algún día ocurriría, porque me encontraba en las circunstancias apropiadas; sólo era cuestión de tiempo.

A veces, me decepcioné  al ver que mi deseo no se cumplía, mientras veía a otros haciéndolo realidad, pero evitaba obsesionarme con la idea y, por sobretodo, evitaba sentirme abatido por la frustración. Por un lado, algo dentro de mi me hacía sentirme seguro de que un día cumpliría mi deseo y, por otra parte, evitaba obsesionarme.

Cuando permitimos que el resultado obtenido alimente nuestra frustración, convertimos a este resultado en un parámetro que mide nuestro propio éxito y este parámetro se convierte en un cruel verdugo, que nos acosa sin piedad, impidiéndonos disfrutar de las muchas cosas buenas que tenemos a nuestro alcance.

El fracaso no es más que la evidencia de que dejamos de intentar. Nos moldea como personas y delata nuestra tendencia a abandonar.

Edisson necesitó probar más de 3 mil filamentos para encontrar aquel que daba el mejor rendimiento. Cuando le preguntaron porqué persistía a pesar de su evidente fracaso, él respondió que él no había fracasado, que ahora conocía 3 mil maneras diferentes de cómo no hacer las cosas. Al final, logró su objetivo porque dentro de su mente, la palabra imposible carecía de significado.

Puede que no nos enteremos, pero en el desarrollo de los eventos posteriores al instante en que formulamos nuestro deseo y el punto culminante en que lo convertimos en realidad, hacemos muchas otras cosas; la mayoría de estas, sin conexión aparente con lo que deseamos.

Más aún, muchas veces ni siquiera nos percatamos de que lo que estamos haciendo es sólo preparar el terreno para lo que vendrá cuando disfrutemos de nuestro deseo hecho realidad. Steve Jobs diría que la vida se trata de conectar puntos, que es imposible conocer el resultado final de lo que hacemos en este momento, pero que siempre podremos  entender porqué teníamos que hacerlo, cuando en el futuro intentemos explicarnos cómo fue que llegamos hasta este punto.

Desde el momento en que hablé por primera vez de mi deseo de ir a los Estados Unidos, hasta la primera de muchas veces que tuve que ir para allá, aprendí inglés en una semana, realicé el servicio militar, obtuve mi pasaporte y se me otorgó la visa. Conocí a varias personas de los Estados Unidos y aprendí de ellos sobre su cultura y su manera de trabajar. Mejoré mis habilidades y adquirí otras nuevas. Es decir, me preparé para el momento en que cumpliera mi deseo.

Es un mito que el universo cumple nuestros deseos milagrosamente. La realidad es que tienes que trabajar arduo en muchas otras actividades que te conducen a tu deseo cumplido. Muchas de esas actividades parecerán no tener nada que ver con lo que deseas, pero son fundamentales para ver tu deseo hecho realidad.

Nada se obtiene así nada más. Todo es producto de nuestras propias circunstancias.

6. Pero la literatura de la Ley de la Atracción dice que el universo nos responde dándonos aquello en lo que pensamos…

Eso no es más que un mito. Entiéndalo bien de una vez, Usted jamás obtendrá nada gratis. Todo lo que obtiene en su vida es un resultado de quién usted es. Aquellas cosas que a su parecer llegan a su vida sin que usted explícitamente las pida, llegan porque usted implícitamente las ha pedido.

Mi padre siempre fue alguien sano. Con los problemas de salud derivados de su edad y una incipiente senilidad que le hacía recordar sucesos ocurridos décadas atrás, pero que le hacía incapaz de recordar lo que había desayunado por la mañana.

Nosotros sabíamos que algún día moriría, pero suponíamos que moriría de viejo, no por una enfermedad cruel como el cáncer.

Ninguno deseábamos su muerte, pero sabíamos que ocurriría… y así fue. Un día enfermó y murió. Su muerte fue el resultado de una serie de problemas imperceptibles que acumuló a lo largo de su sana vida. Él era un octogenario y no resultó extraordinario que muriera.

Lo que pretendo explicar es que: Nada ocurre por azarTodo resultado, es producto de alguna causa.

El universo no coloca circunstancias ante nosotros como parte de un truco de magia.

Todos los eventos que ocurren durante nuestra existencia son producto de la personalidad del individuo que somos y de nuestra propia interacción con el mundo que nos rodea. Si recibimos un aviso de desalojo o una notificación de embargo, esto ha ocurrido porque nos endeudamos y dejamos de pagar. Si estamos continuamente preocupados de que nos llegue ese tipo de documentos, simplemente se debe a que nos preocupamos más por recibirlos que por encontrar una manera de evitar que nos lleguen. Es decir, cada vez que nos ocurren cosas malas, estas son el producto de nuestras propias decisiones.

De la misma manera, aquellas cosas buenas que nos suceden, son el producto de nuestras decisiones.

Cuando tenemos un sueño y lo convertimos conscientemente en una meta, establecemos una serie de objetivos que sabemos que debemos cumplir para acercarnos a nuestra meta -como en mi propio caso que le relaté: aprender inglés, obtener el pasaporte, conseguir la visa-. Nos ponemos en acción tratando de cumplir los objetivos que nos hemos planteado. Sabemos que cada paso que demos nos acerca cada vez más a la meta que nos hemos impuesto.

En lugar de permitir a la pesadumbre desanimarnos cada vez que no conseguimos concretar un objetivo, actuamos positivamente planteándonos alternativas para lograrlo y persistimos hasta conseguirlo.

7. Pero… a veces si ocurren cosas al azar.

Si, es verdad. Pero definamos sin  ambigüedades a qué nos referimos como azar.

Si hablamos sobre un accidente que nos ha ocurrido a nosotros mismos o a alguien cercano a nosotros, este accidente pudo haber sido nuestra culpa o culpa de alguien más.

Una vez, el avión en el que viajaba, comenzó a tambalearse. Llegué a pensar que ese había sido mi último vuelo e -increíblemente-, me resigné a mi suerte y me preparé para el inevitable desenlace.

Recuerdo que sonreí con ironía cuando el piloto del avión dijo que regresaría al aeropuerto después de que llevábamos 20 minutos de vuelo. No creí que llegaríamos, pero me sentía tranquilo. Pasara lo que pasara, sabía que estaría bien.

Llegamos al aeropuerto y de inmediato revisaron el avión. Todo el problema era una puerta mal cerrada.

No fue culpa mía, ni fue culpa del piloto. El vendedor que me dio el boleto tampoco era culpable. La culpa fue de quien cerró mal esa puerta. Lo que si puede atribuirse a mi, es que yo tomé la decisión de viajar, yo decidí comprar ese boleto y yo acepté subirme a ese avión en lo particular. No hay nada sobrenatural en esta serie de eventos.

Poniendo otro ejemplo, cuando alguien se saca la lotería, esta persona no influyó en el resultado, la persona que echó a andar la máquina que seleccionó al ganador no tuvo manera de influir en la selección del número ganador. El número fue seleccionado por la acción mecánica de una máquina a la que no le importa quien termine ganando.

Se llama teoría del caos y está presente en cada aspecto de nuestra vida. Más específicamente, es entropía pura.

Si usted deja caer un vaso de cristal y este termina estrellándose contra el piso, existe un número infinito de maneras en las que los pedazos del cristal pueden distribuise sobre el piso. Durante el trayecto del vaso hacia el piso, hasta el momento en que se estrella y sus restos terminan distribuidos por todo el piso en alguna configuración, era imposible detallar con certeza la distribución de los restos del vaso sobre el piso porque había un número infinito  de distribuciones posibles. Sólo tuvimos certeza de la configuración de la distribución hasta que el vaso se hubo estrellado y sus restos terminaron finalmente por distribuirse sobre el piso. Lo único que fuimos capaces de predecir sobre la historia del vaso fue su inevitable final. Teníamos la certeza de que se rompería, esperamos el instante final y nos resignamos con el resultado.

He decidido mencionar este tema porque deseo hablar sobre las oportunidades; que no son sino circunstancias aleatorias que se presentan durante nuestra vida, sin que nosotros las hayamos pedido explícitamente y que muchas veces parecen no tener conexión alguna con lo que deseamos que ocurra.

Se presentan por si solas, muchas veces las ignoramos porque nos parecen insignificantes; otras veces ni siquiera nos percatamos de su presencia y -en la mayoría de las ocasiones-, las dejamos ir porque “no estamos preparados“.

Las oportunidades se presentan intempestivamente porque nos hemos colocado a nosotros mismos en un curso de colisión con ellas. ¿Recuerda que hablé antes sobre producir una serie de circunstancias en torno a nuestro propio deseo? Es precisamente de eso de lo que hablo ahora.

Cuando deseamos algo, nos sintonizamos con ese deseo. Sin proponérnoslo, generamos una serie de circunstancias compatibles con ese deseo y de estas circunstancias surgen las oportunidades.

A veces no las percibimos porque no somos capaces de intuir en qué medida contribuyen a la realización de lo que deseamos. Es como cuando busco las llaves del auto por todas partes, sin percatarme de que las estoy sosteniendo como mi propia mano. Sé que tengo algo en la mano, pero saber que es lo que mi mano sostiene carece de importancia con respecto a encontrar las llaves.

Nunca subestime la importancia de las oportunidades.

Algunas veces nos concentramos tanto en lo que queremos que somos incapaces de notar todas aquellas cosas que están ocurriendo en torno nuestro.

El día que quise entrar a la Universidad, yo sólo conocía una Universidad que se encuentra en una ciudad vecina. No sabía de una universidad en mi propia ciudad, así que fui a la ciudad vecina para realizar todo el trámite de ingreso a la universidad. Pasé el examen de admisión y asistí a las entrevistas para evaluar mi solicitud. Prácticamente ya estaba inscrito, cuando alguien me hizo ver que acababan de abrir una universidad a unas cuadras del lugar en el que trabajaba. Casi dejo pasar esa oportunidad por no saber que existía esa universidad, lo cual no es tanto producto de una preparación deficiente, ya que esa universidad era nueva y yo no tenía noticia de que la fueran a abrir en mi localidad.

Por último, la falta de preparación como pretexto para el fracaso es inexcusable.

Es cierto que en ocasiones las oportunidades nos pillan desprevenidos, pero normalmente hay un trecho entre el dicho y el hecho. Es decir, pasa algún tiempo desde el momento en que surge la oportunidad y la concreción de la misma. Lo importante en estos casos es decidir rápido y -en función de nuestra elección-, actuar de inmediato.

Pongamos por ejemplo que de repente alguien le deja saber que hay un empleo con exactamente las mismas condiciones que usted esperaba, sólo que piden a alguien que posea algún conocimiento o habilidad que usted no posee.

La falta de preparación no es excusa, pues puede postularse y hacer todo cuanto esté a su alcance para obtener ese conocimiento o habilidad que le hace falta. A decir verdad, es importante para el empleador contratar a alguien con los conocimientos o habilidades requeridos, pero es mejor aún contratar a alguien que pueda resolver problemas.

Como siempre, espero que este artículo sea de utllidad para mis lectores. Quise abordar el tópico de El Secreto y de la Ley de la Atracción porque -aunque en primera instancia parezcan temas intrascendentes e imprácticos para el desarrollo de emprendimientos-, sólo son intrascendentes para aquellos que dicen tener los pies bien puestos en la tierra y no se permiten soñar, sin darse cuenta que todas las grandes cosas que existen en nuestro mundo, fueron producto de soñadores que se atrevieron a tener una visión y a tener la ambición de hacerlas realidad.

Manuel Manrique

P. D. Mis próximos artículos se enfocarán en esta temática. Si te interesa esta clase de artículos, mantente al pendiente y atento.

Fan por Fan

Cuando la planeación fracasa

diciembre 19, 2013, 1:35:11 Deja un comentario

En algunas ocasiones, por meticulosamente que se haya elaborado un plan de acción, este simplemente no produce los resultados esperados.

Suele ser frustrante observar como las cosas no salen conforme a las estimaciones, pero para ser honestos, este es el resultado de planificar sobre los supuestos incorrectos.

Todo plan, para ser efectivo, requiere del análisis de una situación que se pretende mejorar con un nivel de profundidad que permita identificar apropiadamente las causas de tal estado de cosas y los efectos que estas producen. Enseguida, es necesario establecer los objetivos que se pretende alcanzar para luego enumerar las acciones requeridas y las métricas de desempeño necesarias para asegurar, no sólo que las acciones son efectivas, sino también para identificar desviaciones y realizar los ajustes más adecuados en el momento pertinente. Más aún, considerando que el estado de cosas actual suele ser el producto del desempeño laboral de un grupo de personas, es imprescindible involucar a todas estas en una búsqueda consensual de soluciones.

Para esclarecer lo anterior, utilicemos un ejemplo en el que involucraremos a una empresa -que puede ser cualquiera-, en la que se tiene la percepción de que el proceso de manufactura puede proveer al área de ventas con el producto terminado necesario para abastecer a sus clientes. Se estima que un software de MRP puede garantizar el cumplimiento de esta meta, pero se deja de lado una serie de consideraciones que son importantes por sí mismas y a las que no se les presta la atención que requieren.

En este proyecto, hay varias áreas involucradas. El área que desencadena el proceso suele ser el área de ventas, que establece las necesidades de producto terminado para abastecer a los clientes. También existe un área de planeación, cuya función es la de establecer, conforme a los requerimientos de ventas y el inventario de materias primas e insumos, el suministro de estos -materias primas e insumos-, al área de producción. Evidentemente, el almacén de materias primas e insumos juega un rol fundamental en este proceso, así como las áreas de producción y logística y el área de mantenimiento, además del área encargada de las aprovisionar las materias primas e insumos, sin dejar de mencionar al área de Tecnologías de la Información, que será el arquitecto de la pretendida solución informática.

El principal reto es conseguir que todas estas áreas trabajen en conjunto. Dado que todas ellas participan en el proceso, es menester que exista un compromiso para lograr la meta por parte de cada una de ellas. Sin embargo, ninguna de las áreas involucradas está dispuesta a asistir a la serie de reuniones necesarias para formular un plan de acción que satisfaga a cada una de ellas.

¿Por qué no aceptar participar en dichas reuniones? Razones existen en demasía, aunque muchas veces no deseemos admitirlas. En primer lugar hablemos de una lucha intrínseca de poderes, en la que ninguno de los contendientes está dispuesto a ceder un ápice de terreno. Por patético que esto parezca, este suele ser el caso en muchas empresas. El remedio se llama negociación. Una negociación en la que todas las partes tengan algo que ganar. Ese es el principal propósito de las reuniones a las que me refiero.

Una segunda razón es que cada una de las partes involucradas se resiste a abandonar su propia zona de confort. A través del tiempo, cada uno de estos individuos ha establecido una mecánica para atender los asuntos del área. Muchas veces, estos procedimientos de trabajo son el resultado de un consenso interno en el área en cuestión y se fundamentan en las experiencias laborales de cada uno de sus integrantes. La amenaza del cambio en su manera de resolver su trabajo suele paralizar a las personas, mostrándose apáticas ante toda propuesta, por buena que estas pudieran parecer. La causa es una comunicación deficiente que no intenta aclarar las dudas e informar sobre los eventos que han conducido hacia las propuestas.

Otra razón más, derivada de la anterior, es la ignorancia de los integrantes de un área con respecto a las técnicas de trabajo, procedimientos y tecnologías derivadas de la propuesta en cuestión. Esto se soluciona con una capacitación adecuada que les garantice que podrán afrontar los retos que el cambio impone, pero muchas empresas subestiman el valor de la capacitación, estableciendo su propia zona de confort, dentro de la cuál suponen que han contratado ejecutivos de primer nivel,  que conocen el tema y serán capaces de resolver los problemas inherentes. Olvidan que la tecnología evoluciona y que la capacitación nunca está de más si se desea aprovechar al máximo sus recursos, tanto materiales, como financieros y humanos.

Quizá una de las razones que potencian la resistencia al cambio es el temor a ser desplazado si este no produce los resultados que se esperan, lo cual suele ser el resultado de una planeación deficiente, realizada a la ligera y que nada tiene que ver con las personas que realizan el trabajo y si todo que ver con quienes establecieron los objetivos y definieron el curso de acción. En este caso, despedir empleados porque su desempeño es pobre no soluciona el problema, pues su raíz reside en el plan en sí y de esto es precisamente de lo que hablaremos en este artículo.

Abordemos ahora la cuestión de la organización laboral actual en esta hipotética empresa. Actualmente, el área de ventas se limita a vender el producto terminado y negociar con nuevos clientes. El área de planeación toma la información de las ventas y planifica sobre lo que se necesita producir, considerando las existencias de materia prima e insumos, así como estableciendo un calendario de entregas que el área de producción debería cumplir.

El almacén y compras proveen los recursos requeridos, basándose en un control de inventario que pretende comportarse como lo sugiere el modelo del tamaño económico del lote sin que efectivamente se establezcan los niveles adecuados de existencias en base a la demanda, ni el punto de re-orden para cada uno de los articulos. Se concretan a llenar el inventario, aprovechando ofertas de los proveedores e intentando sin mucho éxito cubrir las necesidades reales. No establecen una cadena de sumunistros sana, en la que se trabaje con asociados comerciales que estén al tanto de las necesidades de la empresa y sus políticas de calidad y que garanticen una entrega oportuna de las materias primas e insumos.

Producción intenta seguir el ritmo que le impone planeación, con la materia prima e insumos que le suministra el almacén y haciendo uso de su capacidad de planta. Sin embargo, en muchas ocasiones los objetivos planteados por el área de planeación se basan en la cantidad de máquinas disponibles en piso, sin considerar el funcionamiento de estas, que obligan a periodos de arranque y paro, que son costosos en tiempo y que obligan a producción a dedicar cada máquina a la producción de un producto específico pues, cambiar el programa de producción para que se ajuste a los requerimientos de ventas implicaría realizar un paro de la máquina, seguido por un proceso de arranque, lo que retrasaría demasiado el proceso productivo. Más aún, aunque existe un área de mantenimiento, está da servicio a la maquinaria con propósitos correctivos, más que preventivos. No existe un plan de mantenimiento preventivo. Si una máquina falla, la producción se detiene hasta que el área de mantenimiento corrige el problema y la echa a andar. Para complicar un poco más el ejemplo, establezcamos que la empresa tiene un capacidad de planta inferior a los requerimientos establecidos por el área de ventas.

Añadamos a esto que el inventario administrado por el almacén y abastecidos por compras, suele tener exceso de existencias en materiales que no son requeridos y escaces en otros que se requieren.

La decisión de implementar un MRP fue tomada por los directivos de la empresa porque les dieron muy buenas referencias de este tipo de solución, pero sin considerar que una solución de MRP requiere una administración Just in time y de manufactura esbelta, que por sí misma plantea una re-ingeniería del proceso entero, desde la venta, hasta la entrega y lo que esta empresa hace actualmente no se acerca en lo más mínimo a la meta que se pretende lograr.

La cereza del pastel la configura el área de tecnologías de la información, en la que están enfocados en una metodología SCRUM que ellos mismos no han acabado de entender, comenzando con el director del área, quien está más preocupado por liberar proyectos rápido que por la calidad de las soluciones que ofrece.

En sí, todo este escenario se puede describir con tan sólo tres palabras: una comunicación mediocre. Es decir, no basta con proponer la implementación de un sistema del que se espera una respuesta milagrosa que se convierta en la panacea para todos los problemas de esta empresa.

Para implementar con éxito esta solución, es forzoso realizar cambios en el sistema entero, cambios que requieren: una participación pro-activa de todas las áreas involucradas, una negociación efectiva, capaz de identificar las necesidades y los retos, que establezca objetivos a corto, mediano y largo plazo, que enumere las acciones requeridas y establezca herramientas de medición apropiadas, que no sólo permitan dar seguimiento al avance del proyecto, sino que además identifiquen desviaciones a tiempo y permitan realizar las correcciones que se vuelvan necesarias.

Se requiere de una inversión considerable, no sólo para la implementación de la solución de software propuesta, sino en la capacidad de planta y distribución de la maquinaria, de manera que el proceso se organice por etapas productivas, en la que cada etapa se convierta en proveedor de la siguiente.

Es necesario primero cambiar la metodología de administración de inventarios y ajustarla a los requerimientos de una manufactura esbelta, así como establecer un programa de mantenimiento preventivo o -mejor aún-, de un mantenimiento predictivo.

Debe establecerse un mecanismo de comunicación efectivo, que permita al vendedor conocer las existencias de materiales en el inventario antes de hacer promesas difíciles de cumplir a los clientes y negociar con ellos la entrega, cuando no se cuente con la existencia de determinados productos. Planeación debe estar al tanto, no sólo de la demanda de productos terminados y de la existencia de materiales en el almacén, sino también conocer a fondo la capacidad de planta y las características operativas de la maquinaria, de manera que sus planes permitan abastecer a los clientes al mismo tiempo que se calendarizan las entregas de acuerdo con lo que es posible hacer.

La dirección de la empresa -por su parte-, debe estar dispuesta a invertir lo necesario para lograr su meta, o restringirse a lo que se puede lograr con lo que se tiene.

Por su parte, el área de tecnologías de la información debería abordar el proyecto con mayor seriedad y planificar el proyecto con estimaciones realistas que garanticen la calidad de la solución que se pretende implementar.

Adquirir un software costoso no implica que los problemas de esta empresa desaparecerán como por arte de magia. No lo hará. No puede hacerlo porque el problema real es que toda esta planificación se hizo sobre supuestos falsos. Es una planeación destinada al fracaso.

Espero que este ejemplo le haya servido al lector para comprender porqué -a veces-, la planeación falla.

En resumen, una planeación efectiva debe:

  1. Identificar todos los aspectos negativos del statu quo.
  2. Identificar el impacto del statu quo.
  3. Formular una serie de alternativas que mejoren el statu quo.
  4. Negociar con todas las personas involucradas.
  5. Llegar a acuerdos que perfilen la solución más adecuada.
  6. Establecer apropiadamente la meta a alcanzar, así como objetivos específicos y puntuales.
  7. Identificar todas las acciones requeridas.
  8. Establecer mecanismos de comprobación y medición del desempeño que permitan el seguimiento del proyecto e identifiquen desviaciones, así como la manera de realizar ajustes cuando sea necesario.

 

¿Ventajas? de la privatización

diciembre 10, 2013, 23:17:37 Deja un comentario

Gracias a la reforma energética se ha puesto nuevamente de moda la polémica con respecto a la privatización de PEMEX. Por todo el país -México-, se escucha el clamor de gente que tiene temor a que nuestra industria petrolera vuelva a manos privadas, como en antaño. También hay defensores y no me atrevo a indicar cuál de estos grupos representa los más o los menos.

Lo que si puedo hacer, es hablar un poco al respecto y comentar porque unos no desean que se lleve a cabo una privatización y otros defienden esta medida con tal ahínco, que pareciera que les va su propia vida en el proceso.

Aunque me parece evidente, comencemos con referirnos al término privatización. Como el lector seguramente lo sabe, la privatización consiste en la venta de algún bien, industria o recurso, patrimonio de una nación, a empresarios con el fin de que estos cojan las riendas de este bien y lo exploten con fines de lucro.

Lo contrario a una privatización sería la adquisición de dicho bien, industria o recurso, por parte del estado, lo cual se realiza mediante una nacionalización o estatalización.

Algunos países han recurrido a la nacionalización de ciertos recursos con el fin de trasladar el control de estos al Estado.

La adquisición de recursos por parte del Estado se ha realizado cuando se ha tenido la percepción de que permitir la propiedad de estos por parte de la iniciativa privada puede resultar dañina para los intereses del Estado o de sus individuos.

Esta es la razón que se nos ha dado para justificar la expropiación petrolera a los mexicanos durante la administración de Cárdenas, aunque hoy por hoy, no es un secreto que dicha industria ha sido utilizada por el Estado como un medio para financiar el funcionamiento de este, más que para traer igualdad social al pueblo de México.

Con el anuncio de la reforma energética, estalló nuevamente la controversia debida al supuesto de una privatización de la industria. Más tarde, se ha establecido que tal privatización no tendrá lugar y que lo que se persigue con ella es -en realidad-, modernizar una industria que se considera obsoleta, a través de obtener recursos privados para este fin.

Al parecer, esta explicación pretende convencer al mexicano de que se busca obtener una ventaja pero, ¿realmente es así?

Quizá PEMEX no se privatice, pero para lograr la modernización de la industria petrolera será necesario inyectar a esta capital privado, que se utilizará para la adquisición de nuevas tecnologías, las que necesariamente deberán provenir del extranjero. Aunque un inversionista local esté interesado en intervenir en uno o más procesos de la industria, deberá contar con la tecnología apropiada y esto puede significar que la tecnología apropiada provenga del extranjero.

Aún cuando esto parezca inocuo, la implementación de nuevas tecnologías provenientes de países desarrollados debería hacerse mediante convenios en los que ambas partes tengan algo que ganar. Por ejemplo, al inversionista que suministra la tecnología podría cedérsele algún beneficio, tal como un porcentaje sobre la producción o el control de algún proceso en particular; a cambio, este debería garantizar una transferencia tecnológica, lo que implica que capacitará a personas con el fin de que estas no sólo puedan utilizar las nuevas tecnologías, sino también crearlas.

El verdadero dilema consiste en que sin importar quien sea dueño de la industria, la mera existencia de esta debería proporcionar un beneficio social. Siendo PEMEX una industria estatal, los beneficios por la posesión del petróleo deberían ser evidentes para el ciudadano.  Por el otro lado, si esta industria fuese propiedad privada, esta debería garantizar una mayor igualdad social.

La estatalización de recursos implica un mayor gasto público y este debe compensarse con medidas que prevengan la inflación. Tales medias pueden implicar más impuestos con mayores tasas impositivas, tasas de interés más elevadas que restrinjan la actividad económica o la emisión de divisas que conduzca a una moneda más barata. En otras palabras, la estatalización de recursos puede conducir a un desequilibrio que incremente la desigualdad social.

La privatización de estos -por otra parte-, si bien, puede acelerar el desarrollo, sólo lo hace cuando la iniciativa privada es capaz de reconocer que sin un modo de vida digno para los ciudadanos, no hay manera de que estos puedan consumir los productos que se derivan de ella, fomentando así el desarrollo económico.

En un país en el que sus leyes no pueden prevalecer sobre el individuo y que no es capaz de garantizar a sus ciudadanos la aplicación de la ley sin importar quién la haya infringido, la estatalización es peligrosa desde el momento en que promueve la corrupción en detrimento de sus ciudadanos. La privatización es igualmente peligrosa por las mismas razones y, aunque existan algunas ventajas de aplicarla, nunca existirán estas para beneficiar al pueblo.

Siempre hay intereses subyacentes en todas las decisiones que tomamos y estas sólo pueden beneficiar a la sociedad si los intereses en los que se respaldan son universales, en vez de particulares.

¿Es buena la privatización? Sin duda lo es, cuando se aplica en una nación en la que rige el imperio de la ley, en la que ningún individuo está por encima de esta.

¿Es mejor la estatalización? Sinceramente, no puedo recurdar un sólo caso en el que esta haya resultado beneficiosa para el pueblo.

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