Inicio > Cómo crear negocios exitosos > ¿Qué es la misión?

¿Qué es la misión?


¿Qué es la misión?

Es la expresión de nuestra razón de ser como empresa.

 

 

 

El propósito de la misión es el de expresar de una manera clara y concisa la razón por la que existimos como empresa.

 

 

 

Todas las empresas existen por una razón fundamental: cumplir una función social. Todo purista diría que el propósito de una empresa es producir utilidades y es cierto. Pero para que las utilidades comiencen a llenar nuestras arcas, primero debemos hacer que se generen y la única manera de lograr esto es satisfaciendo una necesidad social especifica y hacerlo de manera efectiva, porque si no lo hacemos nosotros, cualquiera de nuestros competidores lo hará con gusto.

Y… a todo esto, ¿qué es la misión?

La misión es una proposición sencilla, clara y concisa, que describe la razón por la cuál existimos como empresa. Le dice a los demás qué pueden esperar de nosotros y les hace saber porqué nos necesitan.

Entender cuál es la función social que -como empresa- cumplimos, claramente, sin ambigüedades, es el primer paso para formular nuestra misión.

Llegar a este conocimiento fundamental parece un juego de niños en primera instancia, pero involucra mucho más  que solo palabras bonitas trazadas sobre un papel.

En mi anterior artículo: “Planeación Estratégica: Análisis FODA“, mencioné que existe un vínculo muy fuerte entre la planeación de estrategias y la definición de la cultura de la organzación; además, puntualicé que no es posible definir la cultura de la organización sin antes haber trabajado en la planeación estratégica. También prometí que este hecho se volvería evidente conforme avanzáramos en la temática y en este punto daré un indicio del porqué:

Pueden existir mil empresas del mismo giro operando en la misma ciudad, pero el hecho de dedicarse a las mismas cosas, no necesariamente implica que lo hacen de la misma manera.

La Economía descibe esta situación a través de la clasificación de los mercados, según la cuál uno de los tipos de mercados que existen es la competencia monopolísitca.

Muchas de las empresas que existen operan de acuerdo a las características que describe la competencia monopolística, diferenciándose en el mercado para atraer más consumidores dispuestos a adquirir sus productos y/o servicios.

Pueden diferenciarse agregando características únicas a sus productos y/o servicios o añadiendo un valor agregado a su manera de atender a sus clientes.

Para hacerlo, es frecuente acotar un nicho de mercado, segmentándolo y discriminando las características de quienes entran en él. Los joyeros, diseñadores, artístas y -en general-, todo aquel empresario que venda artículos de lujo, enfocará sus esfuerzos hacia la gente que puede pagarlos y quiere hacerlo con tal de ser aceptado dentro de una élite exclusiva.

Sin embargo, este no es el único mercado en que pueden participar. Un joyero -por poner un ejemplo-, bien podría decidir que el nicho conformado por personas de recursos medios podría constituir una excelente oportunidad de mercado y -de esta manera-, planificar su emprendimiento para abarcar ese nicho particular.

Es precisamente en este punto en el que se destaca la importancia de realizar una planeación estratégica efectiva antes de definir la filosofía corporativa: a través de las estragias que formulemos para alcanzar un nicho particular de mercado, tendremos más claro cómo venderle nuestros productos y/o servicios a ese nicho en lo particular y será también muy clara la manera de decirle a ese mercado que estamos ahí y qué pueden esperar de nosotros.

Una vez que hayamos realizado nuestra planeación estratégica podremos entonces analizar cuál es la manera adecuada de enunciar nuestra filosofía corporativa y es buena idea comenzar enunciando nuestra misión.

Como ya lo he dicho, el enunciado que describe porqué existimos, cuál es nuestra razón de ser, debe ser claro y conciso. No se trata de crear una obra maestra que compita con cualquier obra de Shakespiere; se trata de comunicar con toda claridad cuál es nuestro propósito y con la menor cantidad de palabras posibles. Después de todo -en muchos casos-, menos es más.

Si nuestra misión a de tener alguna propiedad, esta ha de ser que transmita nuestra pasión. La pasión es el ingrediente fundamental de cualquier emprendimiento. Nos mantiene activos aún en las peores circunstancias y nos hace desear formar parte de nuestro proyecto, aún si no ganáramos nada con ello.

Si usted no puede sentir pasión por lo que hace, no podrá alcanzar el éxito que espera.

Si queremos que nuestros colaboradores entreguen sus esfuerzos voluntariamente para alcanzar nuestra meta común, más aún, si esperamos que la gente sienta el deseo irresistible de adquirir nuestros productos y/o servicios, debemos proyectarles esa pasión que nos convence a nosotros mismos de que es nuestro emprendimiento precisamente lo que deseamos hacer.

Por ello, es necesario que inyectemos una dosis de pasión en el enunciado que describe nuestra misión: para inspirar a nuestros colaboradores a dar su mejor esfuerzo y a nuestros clientes a desear lo que les ofrecemos.

Nuestra misión es -después de todo-, nuestra mejor publicidad. Enunciémosla de tal manera que inspire.

 

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: