El crédito


Hace un rato, mientras esperaba a que el abogado me atendiera, leí una de las revistas que tienen en el recibidor del despacho.

Uno de los artículos llamó particularmente mi atención. Hablaba sobre cómo hacer un plan para sanear nuestras finanzas personales en lo relativo a los créditos que adquirimos.

Lo que captó principalmente mi interés fue el tope de endeudamiento que todos, como individuos, deberíamos procurar no exceder.

Pero antes de tocar este punto, hablemos del porqué el crédito es importante en nuestras vidas y dimensionémoslo en su justa magnitud.

¿Por qué adquirimos créditos? Es simple. Como individuos, experimentamos necesidades y deseos, así como enfrentamos temores.

Con frecuencia, los satisfactores para nuestros deseos, necesidades y temores, son más costosos de lo que nuestra capacidad adquisitiva puede permitirnos. Entonces es cuando recurrimos al crédito, dado que éste [el crédito] nos da un acceso casi inmediato a dichos satisfactores.

Sin embargo, es bien fácil perder de vista que el crédito también puede ser un depredador salvaje que ataca directo a la yugular de nuestra capacidad adquisitiva.

No está mal tener deseos y -¡por supuesto!-, tampoco podemos evitar sentir necesidades o experimentar temores. Debemos hacernos a la idea de que mientras dure nuestra vida, tener deseos, necesidades y temores es algo inevitable.

Pero ahora es necesario considerar nuestra propia capacidad para cumplir los compromisos que asumimos.

El artículo al que me refiero hablaba de que en base a estudios se ha determinado un techo de un 33% sobre nuestro nivel de ingreso, que debemos procurar no exceder al momento de adquirir compromisos.

Recordemos que nuestro ingreso debe distribuirse no sólo entre aquellos satisfactores que requerimos para subsistir, sino también entre los compromisos que adquirimos.

El artículo proponía elaborar un presupuesto personal en el que consideráramos todos y cada uno de los satisfactores que requerimos para nuestra subsistencia, así como los compromisos que hemos adquirido.

Enseguida, se proponía dar prioridad a nuestros compromisos en la búsqueda de reducirlos en la medida de lo posible, hasta ser capaces de eliminarlos de la lista.

Luego, era menester discriminar entre los satisfactores que adquirimos para ordenarlos por “urgencia”; es decir, dar prioridad a los que son indispensables y determinar de cuáles es posible prescindir.

De esta manera podemos planificar la manera más adecuada de distribuir nuestro ingreso para poder financiar nuestro modo de vida.

El artículo también proponía que deberíamos procurar contar con un excedente que pudiéramos ahorrar o invertir, con el fin de tener una economía sana.

Alguna vez, mientras estudiaba mi maestría -en el grupo-, se tocó el tema de que el crédito es deseable en la economía. Con toda honestidad, siempre me pregunté ¿por qué? ¿No sería mejor acaso no tener deudas?

Hoy lo comprendí completamente. La capacidad adquisitiva que nos otorga nuestro ingreso nos limita a lo que podemos adquirir.

Todas las empresas tienen una misión social que cumplir y para poder realizarla necesitan crecimiento.

El crecimiento no sería factible sin el crédito. Dado que ya hablamos sobre el techo de endeudamiento, es necesario considerar que -con el fin de un funcionamiento óptimo-, si una empresa requiere recurrir al crédito como alternativa de crecimiento, es necesario acotar sus limitaciones adecuadamente, de manera que pueda seguir en el negocio. Tan pronto comience a exceder ese techo de endeudamiento, los problemas empezarán a surgir y se hará evidente que debe sanear sus finanzas.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. julio 31, 2012, 19:46:44 en 19:46

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: